Tuesday, May 11, 2010

¡Hay Abundancia!

Uno de los primeros errores que cometemos los seres humanos cuando nos encontramos en momentos económicamente difíciles es que hacemos preparativos para la escasez.

La palabra de Dios nos dice en Romanos 12:2 que no nos conformemos a este mundo. Nos enseña que no hagamos las cosas al estilo del mundo. Los principios del Reino de Dios parecen siempre contrarios a los principios del mundo, sin embargo los principios de Dios han perdurado aun cuando los principios del mundo van y vienen.

Dios nos enseña en su palabra como tratar con las crisis económicas en nuestra vida. Existe una ley colocada por Dios la cual es una ley científica y comprobada. Esa ley es la ley de siembra y cosecha. Dios dijo en Génesis 8:22-“Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.” La Nueva Versión Internacional lo dice de esta manera: “Mientras la tierra exista, habrá siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, y días y noches.”

Como podrá ver, Dios mismo estableció los parámetros de esta ley. Si tenemos día y noche, frio y calor, ¿Por qué dudar de siembra y cosecha?

Este principio existe como una alternativa de Dios para vencer muchas de las crisis económicas que a veces confrontamos. Esta ley es un principio de vida. Mucha gente se encuentra hacienda preparativos para crisis. Mientras que no somos ignorantes de las condiciones alrededor nuestro
tampoco podemos enfocar toda nuestra fuerza espiritual en lo que se ve. La biblia nos dice “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”- 2 Cor. 4:18

Muchas personas no han entendido todavía que el enfocarse totalmente en lo negativo solo causará que más cosas negativas le ocurran.

La preocupación y el temor son fuerzas atractivas que como un imán atraerán a su vida las calamidades en las que usted medita, teme y anticipa (job 3:25).

Por otro lado los principios de Dios superseden las condiciones naturales. Existe una ley llamada ley de la gravedad. La gravedad es una fuerza magnética que mantiene los objetos y los seres humanos fijos en la tierra. Es una ley que opera todo el tiempo y es una ley impersonal. No importa si usted es alto o bajo, delgado o grueso , rico o pobre; la gravedad operara igual. Si usted ha viajado alguna vez en avión, se dará cuanta que el avión no rompe la ley de la gravedad, sino que el avión opera en otra ley llamada la ley de “empuje y despliegue”. Esta le, supercede la gravedad.

Lo mismo ocurre con los principios de Dios. Siempre superseden los principios naturales.
La mayoría de cristianos que retienen su mano de diezmar y sembrar en este momento, lo único que harán será agravar cualquier condición económica que estén atravesando.
¡Dios no puede mentir! Su palabra nos dice que él no solo suplirá nuestras necesidades, sino que también nos dará en abundancia todas las cosas (Fil 4:19- 1 - Tim. 6:17).

Para poder recibir de Dios, necesitamos renovar nuestra mente y cambiar nuestra perspectiva. Si en vez de enfocarnos en la escasez miráramos la abundancia que existe alrededor nuestro, nuestra perspectiva alimentaria nuestra fe.

Haga un inventario, mire alrededor suyo y vea la abundancia que hay. Cuando majea en la carretera mire a cada lado y vea cuantos edificios llenos de todo lo que se necesita hay. Valla al supermercado y vea cuantos productos hay en cada pasillo. Vea las congeladoras llenas de provisiones. Mire en su propia casa y vea todo lo que usted posee. ¡Haga un inventario de la abundancia que hay!

¿Se ha dado cuenta usted, que en medio de la llamada crisis económica que existe las compañías manu-facturadoras de automóviles, siguen produciendo vehículos; las construcciones continúan, las tiendas de ropa, los restaurantes, los almacenes, los “moles” siguen abiertos?
Gente continua haciendo planes para irse de vacaciones, comprar ropa, ir a conciertos, etc (¡quizás usted mismo!), sin embrago ignoramos el cuidado de la casa de Dios y del reino de Dios.
“En el barbecho de los pobres hay mucho pan, pero se pierde por falta de justicia.” Prov. 13:23
Me gusta como lo dice una versión en inglés, “se pierde por falta de sentido común”.

La razón principal por la cual mucha gente experimenta escasez es porque no administran bien lo que tienen. Piensan que reteniendo los diezmos y las ofrendas van a resolver un problema; lo que harán en realidad será agravar el problema. Alguien dijo en una ocasión, “cuando lo que tengo no es suficiente para resolver mi situación es una semilla que tengo que sembrar”. Recuerde que al sembrar usted está haciendo uso de la ley de la multiplicación y el aumento.

Quite su foco de atención de la calamidad y practique los principios de la abundancia. Haga lo que Dios dice, no puede perder haciendo lo que Dios dice.

Ps. Carlos F. Molina
Ministerio Mundial Vida Abundante

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